Una Noche Fría
Una noche fría,
una luna llena,
y tantos momentos que recordar.
Ya no tengo vida,
ya no tengo alientos,
y sin algo bello que admirar.
Una noche fría,
una luna llena,
y tantos momentos que recordar.
Ya no tengo vida,
ya no tengo alientos,
y sin algo bello que admirar.
Libertad,
para soñar, para luchar,
para crecer, para trabajar,
para correr,
quiero libertad,
Y a mi esposa besar,
ver a mis hijos jugar,
y a mis padres abrazar,
con mis amigos reír…
Eres la mujer,
eres tú,
te estaba esperando,
sé que puede ser complicado,
pero eres,
tu eres,
quiero que seas,
quieres ser?…
Cuando llegues a mi vida,
lee esto por favor.
No soy perfecto y no espero que tú lo seas,
sólo espero que me ames
y te sientas mejor persona a mi lado.
Sólo quiero a Una mujer, dispuesta a escucharme,
que me acepte y alivie mis cargas cuando llegue a nuestra casa.
Amo, cada caricia de tu cuerpo,
amo, cada mirada nuestra al cielo,
y a las estrellas que contamos en nuestro pequeño universo…
también las Amo.
Amo, las veces que me dices te quiero,
y Amo creer que a veces es cierto.
Soy como soy,
un hombre lleno de defectos,
de ansiedades, de ilusiones,
de sueños y con problemas,
que seguramente no son más que los problemas de las personas que me rodean,
pero son mis problemas,
y merecen mi atención.
El Maestro Poeta Universal Pablo Neruda.
Somos un complemento,
somos la unión,
somos la esperanza
escrita en los tiempos
de las historias del Amor.
Somos una mirada al futuro, sin pasado,
con el presente a nuestro favor,
al querer estar allí… en la profecía del Amor.
Quédate un segundo más, Quédate un segundo más, quédate un minuto más, quédate, en mi sencilla realidad, sin nada que dar, más que mi propia alma, mis fuerzas y mi Amor. Quédate acá en mi corazón, quédate sin preguntar, quédate sin mirar atrás, quédate mi niña linda, y te prometo que te haré soñar. Escucha [...]
Déjame mirar tus ojos para descubrir la ternura que irradia tu vida y si no la descubro hallaré tus labios para hacerte soñar.
Espero que el tiempo sea nuestro, y lo utilices para pensar, pues necesito de ti para poderte soñar.
Me gustas, me gustas, me gustas, me gustas… ¿sabias que me gustas?… Que Dios Te Bendiga mi niña Hermosa.
Ahora que estás tan lejos
y te hecho tanto de menos,
tu voz me acerca a ti.
Pero cuando dejo de escucharte,
la soledad en dos me parte
y la melancolía de esos días
en la que aún no eras mía
me invade.
Con el corazón en la mano,
te digo te amo,
te extraño y no puedo vivir sin ti.
Cuántas veces me he preguntado,
si en verdad me amas,
y la respuesta es que aún sigues aquí,
cartucho de flores y aroma a jardín.
Quítame la luna,
no quiero tenerla, ni la noche si no estoy contigo,
déjaselas a los amantes transitorios
que regalan las estrellas en cada parada del amor.
Quítame la luna, no necesito el cielo para amarte,
ni regalártelo para que me ames…
No quiero abrir los ojos para que nunca te vayas de mí,
imaginar que tengo tus besos,
calmes mis enojos y cuides de mí.
Cubre mi vida con tu amor,
vence la distancia por favor,
yo te he entregado el corazón,
dame un suspiro y tu voz.
Eres el ángel que nunca busqué porque no creí que existiera,
eres la bendición que siempre pedí a Dios que me diera.
Y aunque no te tengo cerca,
sé que Dios no da nada a medias…
Cómo me gustaría conocerte niña,
cómo me gustaría hacerte mi mujer,
cómo me gustaría darte mis descansos,
cómo me gustaría pertenecer,
a ese mundo mágico que creas cuando estoy contigo,
a esa sensación de creer que soy tu amigo,
a la realidad que tú construyes,
cuando sales en busca de tu ser.