Que no te falten las miradas,
y que mis versos te acompañen
aunque no estés conmigo.
Te contemplo, te suplico,
suspirando por el cálido abrazo de tus besos, íntimo y lejos…
Sobran las palabras en mis labios,
y escasean mis versos seduciendo el brillo de tus ojos,
te observo, te imploro,
y aunque no estás a mi lado,
se que anhelas la tentación de mis besos…
Me falta el alma,
rebosa mi inspiración,
en tu ausencia,
me hallo y me pierdo,
lento, solo, eternamente… en mi lamento.
Como la luna anhela el esplendor del sol que se aleja,
que es ausente,
así, en la amargura de la distancia,
se siente la profundidad del amor perdido.
Como el mar suspira por la luna,
en silencio, en espera, te persigo,
donde la tristeza y la belleza se entrelazan,
y la pasión se esconde en cada palabra,
en cada respiro, te prometo amada mía,
que mi amor, siempre será tu abrigo.